Elena Massat

Elena Massat

Porteña, humorista, periodista y buena amiga.

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Martes, 08 de Mayo de 2012 23:29

El Perfecto Single no es perfecto

PS o Perfecto Single (cuarta y última parte)

El Perfecto Single (PS) genuino, que envejece invicto, es un ejemplar escaso. Por lo general, el single no es tan perfecto, baja la guardia y sucumbe cuando menos lo espera, para nuevamente, dejar de ser single. Es justo decir que no cae sin pelear.

Viernes, 20 de Abril de 2012 19:43

El Perfecto Single se dispone a ligar

El soltero perfecto (PS por sus siglas en spanglish) busca sus amistades coloridas, que por supuesto no llama así, en lugares selectos. Le sobran mujeres interesadas y él quiere cazar pero no ser casado.

La caza
Ellas, nosotras, estamos por todas partes. Brotamos como hongos en cualquier rincón del planeta. Circulamos por bares, restaurantes, cines, muestras, congresos, cocktails, oficinas, degustaciones, shoppings y, naturalmente, gimnasios. Y lo hacemos de a dos, de a tres, de a diez, producidas, expectantes, deseosas. Pertenecemos a una especie abundante, pródiga, bien dispuesta, por momentos desesperada. Tanto, que una vez que el PS devino tal, esto es: un varón selectivo y que transita sin temor por los caminos de la soledad, la tarea de la caza no le resulta nada complicada. Sólo se trata de elegir la presa, echar las redes y esperar.

PS o Perfecto Single (Segunda parte)

Ya lo dijo la especialista en la especie: El PS es muy selectivo a la hora de pasar la noche con una mujer y no tiene la más mínima intención de formar una pareja estable.
Y, siguiendo esas dos reglas de oro organiza el ciento por ciento de su tiempo y de su espacio.

El hábitat

El Perfecto Single habita un departamento que –más allá de sus dimensiones- cuenta sólo con dos dormitorios: el propio y el que ocupan sus hijos los dos días que puntualmente pasan con él. Durante su vida matrimonial, no ha tenido tiempo más que para engendrar a lo sumo dos vástagos que se acomodan perfectamente en la habitación que él ha preparado con cariño, buen gusto y sin culpa: allí el movimiento –escaso- gira en torno a la playstation 4 que el PS compró sin que le temblaran ni el pulso ni la conciencia. Para juegos creativos y didácticos –reflexiona el individuo- paga el colegio.
Su dormitorio es una suerte de paraíso zen. Militante del “menos es más”, el Perfecto Single duerme y practica el sexo en un ambiente despojado. Este sujeto alguna vez leyó que cuanto más vacío es el escenario en el que se desarrolla el acto amoroso, más probabilidades hay de que la imaginación de los actores lo enriquezca con sus fantasías. Pero lo de despojado es sólo un efecto que se ha logrado con un concienzudo análisis de la situación. De ningún modo se trata de las cuatro paredes y el colchón en el piso en el que retozaban ardientes de ideales los muchachos setentistas.
Este dormitorio ha sido fríamente decorado con el propósito de encender los fuegos que calientan sólo los cuerpos de los amantes del siglo XXI. Por eso, cuenta con un sistema de iluminación que un amigo arquitecto recomendó especialmente con el objeto de crear zonas de luces y sombras, un espejo amurado a una de las puertas del placard y que sólo aparece a la vista cuando el clinch amoroso ya empezó (antes sería una obviedad que el PS no soportaría), un  Led 3 D de 55 pulgadas que permite gozar de un fondo interminable de cool jazz emitido por los canales 954 ó 956 de Direct TV o, de ser necesario, de alguna sabrosísima escena lésbica de las que abundan en el porno soft. Comprendamos al personaje jamás se expondrá a las perfomances y los atributos heroicos de los varones del hard core.
Para acompañar estas prácticas, en un cajón del placard del Perfecto Single habrá un kit mínimo de aceites, velas, y –naturalmente- preservativos. El PS es un hombre cuidadoso de su salud. Su cuerpo es su templo.
Si el kit cuenta con antifaces, velos, delantalito de cocina o una caja de profilácticos con aro vibrador o dado de acción erótica, esto dependerá de las singularidades del usuario.

El comportamiento
La organización horaria del Perfecto Single es un mecanismo de relojería resultado de innumerables experiencias de prueba y error. El tipo sabe que sin una buena agenda y un control del tiempo va muerto. Aparte de sus dos días reglamentarios con los chicos, todo lo que alguna vez caía en manos de su ahora exposa debe resolverlo él: las tareas domésticas, las reuniones de consorcio y el encuentro semanal con sus padres. El PS se reconoce como un hombre sensible y en su carga horaria le adjudica a esa zona de su humanidad algunas horas semanales. No demasiadas, pero el hombre cumple, sobre todo con la vieja. Y si bien no siempre alcanza el Cuadro de Honor, su madre no deja de admirarse de lo bien que se maneja el muchacho con las nuevas responsabilidades para las que ella jamás lo preparó.
En esa agenda rigurosa, las idas al gimnasio se registran tres veces por semana. Al cabo de un análisis detenido, el PS descartó el golf y el squash. Se pensará que la opción gimnasio se debe a que en tal escenario la caza de mujeres resulta relativamente sencilla. Muy por el contrario. El hombre se puso práctico: lo que le gusta del sitio es que además de poder mirarse amorosamente en el espejo sin por esto llamar la atención, allí obtiene datos sobre todos los servicios que alguna vez necesitará -sastre, planchadora, delivery de sushi, masajista a domicilio o plomero-. Lo de explicarles a las rubias de colita de caballo y cap cuál es la manera más eficaz de sostener una mancuerna, el PS se lo deja a los novatos. El consume colección Roble.

Continúa en El Perfecto Single se dispone a ligar

 

Sábado, 04 de Febrero de 2012 11:17

Todo lo que hay que saber sobre el Perfecto Single

--La verdad es que en esta etapa de mi vida, lo más adecuado sería encontrar un hombre PS, le dijo la amiga argentina --despolitizada-- a su par uruguaya. Estaban sentadas al borde del mar, disfrutando de la charla sin prólogo que retoman cada verano.
-¿Qué se te da ahora por elegir a los hombres por el color político? , ¿qué ventajas presenta un varón por pertenecer al Partido Socialista?, preguntó la uruguaya, que lleva la política en sus genes.--¿Y qué ventajas presenta un varón socialista? Que yo sepa en tus pagos los socialistas son cuatro gatos, así que pensarás emigrar a España. A los uruguayos de ese pelo no te los recomiendo: los que no están casados son pobres, aburridos o ambas cosas.
Las carcajadas de la porteña agitaron las olas del Atlántico. --Qué partido socialista ni partido socialista, dijo. --PS son las iniciales se "Perfecto Single", un híbrido de perfect single o soltero perfecto, explicó. Y aquí va la primera parte de la info detallada en una charla que se estiró hasta el atardecer.

Afinar el diccionario
Para empezar, debe quedar claro que “soltero” no es sinónimo de “single”. Ni menos aun de “perfecto single” o PS, una categoría a la que muchos varones quisieran pertenecer pero para acceder a la cual hay que cumplir una extensa lista de requisitos. A saber:
Cuando hablamos de single, de ninguna manera nos referimos al individuo de 28 años que todavía vive en la casa de sus padres porque no se resigna a abandonar las delicias del desayuno en la cama servido por mamita. Desayuno que encabeza una afectuosa nómina de servicios compuesta por camisas planchadas, llamados anotados, auto a disposición y dinerillo siempre a mano.
Tampoco describimos al adolescente intrépido que dejó la casa de los viejos para ensayar la adultez junto con otros cuatro de su calaña, con los que se turna para disfrutar del colchón de dos plazas en el único dormitorio del departamento que pueden alquilar con lo que reúnen a fin de mes.
Menos aun nos referimos al recién separado que armó el bolso y alcanzó a manotear un juego de toallas con las que se seca las lágrimas por el fracaso matrimonial, la pérdida del televisor led recién estrenado o las cuentas que teme no poder pagar. Vaya una a saber.
No hablamos de ellos. Sin embargo, nuestro single posee características de los tres individuos mencionados arriba: las ganas de vivir bien del niño de mamá, el afán de independencia del joven aventurero y la experiencia matrimonial contante y sonante del separado lloroso.
Lo que diferencia al single que nos interesa, y que a la vez lo define, es que este espécimen de género masculino ya ha sido dado de alta de la separación matrimonial, y posee un bonito departamento en el que vive rotunda, decidida, dogmáticamente solo.

El origen de la especie
Si el advenimiento a esta categoría fue traumático --esto es, si el hoy perfecto single fue una vez el marido doliente que abandonó el hogar conyugal muy a su pesar--, estamos en condiciones de asegurar que recién pudo acceder a esta exclusiva condición una vez que: restañó sus heridas a fuerza de lavarlas con lágrimas; tomó tiras y tiras de Rivotril hasta que se le pasó el vértigo de encontrarse a solas con los chicos; y gastó impensadas sumas de dinero en camisas nuevas hasta que descubrió que en Buenos Aires hay un lavadero cada dos cuadras y en todos planchan la ropa.
Sí, en cambio, pertenece a la clase de los que se fueron a comprar cigarrillos y nunca más volvieron al lecho legal para lanzarse a protagonizar la versión argentina de ¿Qué pasó ayer? y sus antecedentes Despedidoa de solteros y Porky?s 1 y 2. Esta etapa también pasó.
El PS abandonó para siempre la fase adolescente. El tipo está en otra instancia. Es, como dijimos antes, un dogmático y se rige por dos principios que no transgrede  jamás:
1) Es muy selectivo a la hora de pasar la noche con una mujer.
2) No tiene la más mínima intención de formar una pareja estable.
Y es en función de estas dos reglas de oro que el PS organiza el ciento por ciento de su tiempo y de su espacio.

Continúa en: Perfil del PS: práctico, organizado y sofisticado, pero hasta ahí

Dejamos a la protagonista de esta serie, huyendo de un pendeviejo setentista que ni se dio cuenta cuando ella lo abandonó en el bar. Todo apunta a que renunciará a la búsqueda de un nuevo amor. Cuarta y última entrega...por ahora.

Lo rulos no están nada mal
Cuando sonó el despertador sintió que un taladro eléctrico le perforaba el cráneo de parietal a parietal. Desde los días previos a la separación no tenía un dolor de cabeza tan fuerte. Se metió en la ducha con la ilusión de que el agua le lavara el pelo, la pena, la sensación de pérdida de tiempo y el dolor. No funcionó. Tampoco funcionó la planchita y por primera vez en un año se fue a trabajar con los rulos con los que llegó a este mundo.

Lunes, 17 de Octubre de 2011 18:45

Agenda amorosa: la tercera no es la vencida

Terminada la maratón erótica con el rockero-deportista, la protagonista de esta historia decidió darse un respiro. Había perdido el aliento y la esperanza. Sin embargo sus amigas no estaban dispuestas a permitírselo. “No hay que perder el training”, dijeron, "porque después parecés desesperada y eso los espanta", agregaron. Así que la que le había suministrado el tercer “recomendado” le dijo:

-Relajate. Esta vez no llames vos. Mi número se ocupa, y a éste historia le sobra.

Domingo, 04 de Septiembre de 2011 19:27

Agenda amorosa: segunda cita

...la relación con el primer galán había terminado con su corbata Hermès empapada en el café que ella le tiró por encima de la mesa del bar.

Le resultó terapéutico. Era una escenita con la que el último año de matrimonio había fantaseado a diario y que la calmó de inmediato.

Sábado, 09 de Julio de 2011 16:59

Agenda amorosa: prueba y error

Marcó el primero de los cuatro números de teléfono que figuraban en el blackberry que “las chicas” le habían regalado cuando les anunció que el duelo por su divorcio estaba terminado y que se sentía lista para volver al ruedo. Sus hijos se pasarían las vacaciones con el padre así que tenía tiempo y espacio. Cada una de sus cuatro amigas había aportado un teléfono masculino a cambio de supervisar por turno las negociaciones en cada caso.
Se tomó una semana sola en la playa –“quiero descansar de mis vínculos”, me dijo-, y, organizada como es, se abocó a la tarea de convocar galanes como si estuviera a cargo de una oficina de selección de personal.

Primera cita: 2 es mejor que 1

El tipo era periodista y vivía en La Plata. Le gustó enseguida. Varonil y prepotente, a la media hora del llamado estaba sentado frente a ella, en su oficina. De pura casualidad, la agarró con la planchita recién hecha y una camisola hippie chic que le resaltaba como sin querer el sol que había acumulado en su estadía en Valeria. Quedaron en ir a almorzar el viernes siguiente.
¿Por qué a almorzar?, consultó con la supervisora de este primer número.
-Es lo mejor, intentó explicar la otra. Es menos comprometido para vos, después te volvés a trabajar y, si no te gusta, lo tachamos de la lista.
El almuerzo fue un éxito. Comieron en un restaurante árabe y a ella le encantó porque uno de sus abuelos había sido libanés y ella se declaraba descendiente directa de Sherezade.
El periodista platense –además- hizo gala de una elegancia natural que le hizo creer que se encontraba frente a un príncipe, protagonizando uno de los relatos de “Las Mil y una Noches”. Volvió a la oficina más radiante de lo que había regresado de vacaciones y segura de que los astros se habían alineado sobre su cabeza.
All almuerzo le siguieron una catarata de mails, mensajes de texto y ¡flores! En cuanto a las salidas, comenzaron con un partido homenaje a Guillermo Vilas en el Lawn Tenis, continuaron con té en Villa Ocampo, y concluyeron con un happy hour de tapas y cerveza artesanal en el Bajo de San Isidro. 
Parece ser que la cerveza artesanal produjo su efecto y el postulante número 1 –a quien llamaremos “Ghanem ben-Ayub”- se despachó con un besamanos. Digo “besamanos” pero debería decir “besadedos”: con una sensualidad estremecedora, Ghanem ben-Ayub –como adiestrado en una tienda del desierto- tomó una de las manos de Sherezade y, bajo una luna de Bertolucci, le besó las yemas de los dedos, una a una suavemente, de modo tal que ella sintió que recuperaba el cuerpo que había dado por perdido junto con el divorcio.
Del Bajo de San Isidro al departamento de ella en Palermo, el auto de Ghanem tardó 16 minutos. Lo que siguió estuvo a la altura paradisíaca del besamanos, pero –para sorpresa de la dueña de casa- el emir se vistió, volvió a la carga con lo de las yemas de los dedos (esta vez a modo de despedida) y se volvió a subir a su auto diciendo que antes de la 1 tenía que estar de vuelta. Ahí fue cuando ella empezó a sospechar que el príncipe arábigo-platense se guardaba algo debajo de la yilbaba. 
Sherezade la hizo corta. Se sacó el velo de los ojos, habló con la que le había dado el número, se inició la investigación y en dos días todo estuvo claro: el tipo tenía una novia hacía cinco años con la que convivía algunos días de la semana. La happy noche de la happy hour le tocaba dormir ahí.
Ghanem fue citado a declarar en un café y cuando le pusieron las pruebas del delito frente a los ojos, ni siquiera se inmutó.
“Mi sueño era tener un harén, me dijo que le dijo, pero llegué a la conclusión de que lo ideal son dos mujeres. La verdad es que lo de la monogamia es una cuestión cultural. No sé, disculpá, pero te creía una mina más abierta”.-¡Caramba!, dijo ella, cuando consiguió cerrar la boca. Y sin dejarse conmover por la exquisita elegancia del periodista platense alias Ghanem ben-Ayub, le tiró la segunda taza de café que había pedido sobre los caballitos de la corbata Hermès que el tipo había elegido para la cita.

 

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